Ir al contenido principal

#1 diario: 'Desconexión Laboral, ¿existe?'

Son las 12:50 de la tarde, amanece un día despejado pero con intención de lluvia (digo amanece porque acabo de levantarme), hace un frío increíble, y noto la vibración del móvil que me avisa de dos nuevos mensajes de Whatsapp. 

No me juzguéis, estoy de vacaciones, y por el parte meteorológico que os acabo de dar habréis adivinado que estoy en el País Vasco. Para los que no sepáis dónde estoy, exactamente me encuentro en Vitoria, una preciosa ciudad de Álava, en España. 

Después de llegar empapados ayer a casa de nuestros amigos, pues nos alcanzó una inmensa borrasca al visitar Donosti (San Sebastián), hoy no nos apetecía madrugar, y es que despertar con este frío, tras apartar de mi cama 2 kilos de manta, sólo me apetecía mirar como avanza el frío viento a través de los árboles que rodean la manzana de esta ciudad, mientras agarro con fuerza mi taza de café caliente.

¿Quién me habrá enviado dos mensajes a esta hora? Bueno, se que es una hora razonable, pero aquí hoy es festivo y estando de vacaciones sólo pido desconexión. 

"Mañana a las 9 a.m. tenemos que presentar un nuevo concurso, necesito que me ayudes a prepararlo y dejarlo presentado. Espero no molestarte."

Sí, era de esperar que hasta en vacaciones tengo que trabajar... Le contestaré más tarde. 

¿Soy la única a la que le molesta estás acciones? Sólo disponemos de unos 30 días de vacaciones al año, me paso todo un año trabajando, casi se me pasa disfruta de los 20 días que aún no había cogido, y aún así no respetan mi tiempo de descanso. 

Mientras veo como el humo de la chimenea de la casa de detrás cae hacia abajo, impulsado por el frío que cae sobre esta ciudad, escribo estas primeras líneas que acaparan este primer diario. 

¿Contesto la llamada de auxilio de mi jefe o agarro un abrigo y disfruto del tiempo disponible para apreciar la maravilla que rodea esta ciudad? 


Comentarios